Consecuencias de la amnistía fiscal.

¿Qué consecuencias ha provocado la amnistía fiscal?

Los contribuyentes que afloraron patrimonios ocultos en el exterior en el marco del proceso abierto con la puesta en marcha del Modelo 720 de Declaración de bienes y derechos en el extranjero y la presentación durante el mes de noviembre de 2012 de la Declaración Tributaria Especial (Modelo 750) comúnmente denominada Amnistía Fiscal, han incrementado sensiblemente sus bases imponibles declaradas en el Impuesto sobre el Patrimonio como consecuencia de este proceso de afloramiento de activos.

A pesar de que la aministía permitía a los contribuyentes aflorar sus bienes en el extranjero y tributar al tipo fijo del 10% también ha permitido a la Agencia Tributaria incrementar su recaudación tanto a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas como del Impuesto sobre el Patrimonio a partir de dicha fecha.

Cabe recordar que el plazo para la revisión de las Declaraciones Tributarias Especiales (Modelo 750) prescribe el 30 de noviembre de este año.

Según información de la Agencia Tributaria, los declarantes de bienes en el exterior han incrementado un 78% su Base Imponible en el Impuesto sobre el Patrimonio tras el proceso de afloramiento de activos (entre 2007 y 2015) y representan ya un 31% de la Base Imponible global de patrimonio frente a un 12% antes de que diera comienzo el proceso de regularización de rentas. A pesar de ello, la recaudación obtenida dista mucho de la prevista por la Agencia Tributaria.

Por tanto, el incremento de las Bases Imponibles y de declarantes del Impuesto sobre el Patrimonio se debe más a la consecuencia del proceso de regularización de bienes y activos iniciado a partir del año 2012 que no de un aumento de la riqueza de los contribuyentes.

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